A día de hoy es posible elegir entre distintos tratamientos estéticos para rejuvenecer el rostro y, entre ellos, el ácido hialurónico destaca por su rapidez y sus resultados naturales.
Eso sí, es importante tener claro qué hace el ácido hialurónico en la cara para valorar como se merece este procedimiento corto y eficaz que nos ayuda de forma sencilla y sana en la estética facial . ¡Sigue leyendo para descubrir si encaja o no con tus rasgos y la imagen que deseas conseguir!
Cómo actúa el ácido hialurónico en la piel y qué beneficios aporta
A diferencia de otras sustancias, el ácido hialurónico se encuentra de forma natural en el cuerpo humano. Por eso, cuando se inyecta con un plan y una técnica adecuados, actúa como un gel de relleno que aporta soporte y atrae agua hacia la zona tratada, suavizando pliegues, reequilibrando volúmenes y haciendo que el rostro se vea mucho más armónico y descansado.
Estos efectos, cada día mejor valorados, son visibles de inmediato en tratamientos como el relleno de surcos nasogenianos con ácido hialurónico o el de marcación mandibular.
Hidratación, firmeza y volumen: los efectos visibles
El ácido hialurónico es una molécula muy hidrofílica, lo que quiere decir que se une al agua y la retiene, lo que permite que la piel gane hidratación y presente un aspecto mucho más juvenil y saludable.
Además, al inyectarse en formato gel, ocupa el espacio de forma controlada, devolviendo volumen donde se ha perdido, alisando arrugas y equilibrando rasgos de la forma más natural posible. Esta reposición, por tanto, se traduce en mayor firmeza visual gracias a que la superficie se tensa con suavidad.
En un aumento de labios con ácido hialurónico, por ejemplo, se consigue definición y proyección, mientras que un tratamiento de relleno de ojeras permite reducir la sombra y el cansancio sin cambiar para nada la expresión de tu cara.
Ácido hialurónico: cuándo se ven los resultados
En la mayoría de los tratamientos con ácido hialurónico, los resultados se aprecian al término de la sesión, lo que resulta altamente gratificante. El gel ocupa el hueco que se deseaba tratar y además capta agua, potenciando el efecto relleno que se consigue gracias a él.
Aun así, es normal que surjan un poco de inflamación o hematomas durante los primeros días, pero conforme el producto se integra en el tejido y baja la hinchazón, el rostro se ve mucho más natural y estable.
Factores que influyen en la duración del efecto
Los efectos de las inyecciones de ácido hialurónico duran entre 6 y 12 meses en función de aspectos como los siguientes.
- La zona tratada, pues las zonas móviles tienden a degradarse más rápido que otras como los pómulos o los surcos.
- El tipo de gel y de reticulación.
- La profundidad y la técnica de inyección elegida.
- El metabolismo y la edad de cada persona, que hacen que el ácido hialurónico se absorba más rápido o más lentamente.
- El movimiento, pues gesticular mucho acelera la degradación del ácido hialurónico.
- Los hábitos de vida y el tipo de piel; por ejemplo, la exposición al sol y el tabaco reducen la duración de este tipo de tratamiento.
¿Qué pasa con el ácido hialurónico a largo plazo?
El hecho de que el ácido hialurónico sea un gel biocompatible hace que no permanezca para siempre en el organismo, degradándose con el paso del tiempo y siendo reabsorbido de forma natural por el cuerpo.
Es esto lo que provoca que la hidratación que aporta vaya disminuyendo con los meses y lo que hace que, si se quiere conservar el efecto inicial, sea necesario someterse a retoques o sesiones de mantenimiento periódicas.
Mantenimiento y seguridad del tratamiento con el tiempo
Ahora que sabes qué hace el ácido hialurónico en la cara, el siguiente paso es aprender a cuidarlo para que sea efectivo y que sus efectos duren lo máximo posible.
En Clínica Estética Boccio Huelva realizamos planes de revisiones que nos permiten ajustar pequeñas pérdidas de volumen y mantener la naturalidad. La seguridad solo la garantiza confiar en manos expertas, en profesionales que conozcan la anatomía facial y las zonas de riesgo, así como usar técnicas adecuadas y productos de calidad.
Diferencias entre ácido hialurónico y otros tratamientos faciales
Si buscas un cambio inmediato que además sea reversible, el ácido hialurónico es tu opción.
- La toxina botulínica relaja los músculos para reducir las arrugas de expresión, pero no repone volumen.
- Los láseres o peelings mejoran la textura y las manchas de la piel, pero sus tiempos de recuperación son más prolongados.
- Los estimuladores de colágeno actúan más despacio, y no su efecto no puede deshacerse al momento.
Sin embargo, el ácido hialurónico se integra de forma natural y puede ajustarse al milímetro. Y ahora que tienes mucho más claro qué hace el ácido hialurónico en la cara, ¡no esperes más para pedir cita y empezar a disfrutar de un rostro mucho más atractivo y rejuvenecido!